Génesis 31:43-55

  1. Entonces Labán le contestó a Jacob: –Las hijas son mis hijas; los nietos son mis nietos; las ovejas son mis ovejas; ¡todo lo que aquí ves es mío! Sin embargo, ¿qué les puedo hacer ahora a mis hijas, o a los hijos que ellas han tenido?
  2. Por eso, ven; tú y yo vamos a hacer un pacto, que va a servir como testimonio entre nosotros dos.
  3. Entonces Jacob tomó una piedra, la puso de pie como un pilar,
  4. y les dijo a sus parientes: –¡Junten piedras! Todos juntaron piedras para hacer un montón, y allí comieron, junto al montón de piedras.
  5. Labán llamó a ese lugar en su idioma ‘Jegar Sahadutá’, y Jacob lo llamó en el suyo ‘Galaad’. (5)
  6. Entonces Labán dijo: –Hoy, este montón de piedras es testigo entre nosotros dos. Por eso se llamó Galaad ese lugar,
  7. y también se llamó Mispá, (6) porque Labán dijo: –Que el Señor vigile entre nosotros dos, cuando ya no podamos vernos el uno al otro.
  8. Si maltratas a mis hijas, o si te casas con otras mujeres además de ellas, aunque no haya nadie como testigo entre nosotros, Dios mismo sea testigo.
  9. y Labán siguió diciéndole a Jacob: –Mira, aquí están el montón de piedras y el pilar que he puesto entre nosotros dos.
  10. Ambos serán testigos de que ni tú ni yo cruzaremos esta línea para perjudicarnos.
  11. Que decida entre nosotros el Dios de tu abuelo Abraham y el de mi abuelo Nahor. Entonces Jacob juró por el Dios que su padre Isaac adoraba.
  12. Luego hizo Jacob sacrificios en el cerro, y llamó a sus parientes a comer. Todos ellos comieron, y pasaron la noche en el cerro.

55. Al día siguiente por la mañana, Labán se levantó y les dio un beso a sus nietos y a sus hijas; después los bendijo, y regresó a su tierra.

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