Interpretar el pasaje profético literalmente. 3ra parte

Aquellos (tales como los amilenaristas) que se oponen a este principio de la interpretación literal, se adhieren en cambio a la espiritualización de la profecía. El enfoque espiritual (o alegórico o místico) considera secundario el significado literal en busca de un significado más profundo y espiritual. Aquellos que espiritualizan la profecía trabajan sobre el principio de que estos pasajes de la Biblia tienen un significado encubierto. Éstos suponen que el enfoque literal opaca el significado profundo y verdadero del pasaje. Sin embargo, dejar de ver el significado literal como primario constituye una manera terrible arbitraria de enfocar los pasajes proféticos de las Escrituras. Como Bernard Ramm observa: “Las desgracia de método alegórico es que opaca el verdadero significado de la Palabra de Dios. Se debería agregar que ha perdido gran parte de la objetividad en la interpretación bíblica, dado que una interpretación alegórica es tan válida como cualquier otra. ¿Por qué la opinión de Barnes de que el juicio de la tercera trompeta (en el pasaje de apocalipsis 8) se refiere a la invasión de los vándalos no es tan autoritativa y válida como la opinión de Lenski de que el tercer juicio se refiere a un engaño religioso mundial venidero?

Aunque los amilenaristas conservadores usan fielmente en el enfoque literal de la interpretación en la mayoría de los otros hábitos doctrinales, han escogido abordar los pasajes proféticos mediante la espiritualización. Entonces, por ejemplo, en vez de ver a Jesucristo reinando en el futuro sobre la nación de Israel en esta misma tierra, ellos dicen que su reinado es espiritual en el corazón de aquellos que pertenecen a su iglesia. Esta espiritualización parece especialmente fuera de lugar cuando se combina con el enfoque literal de un pasaje como el de Lucas 1:31-33.

En aquel pasaje, el ángel Gabriel le informó a María que ella, una virgen, iba a tener un hijo que reinaría sobre el trono de David sobre la nación de Israel. Los amilenaristas interpretan la afirmación respecto al nacimiento mediante el uso del enfoque literal y llegan a la conclusión de que Jesús nació físicamente de la virgen María. Pero entonces espiritualizan la segunda parte de la afirmación de Gabriel concerniente al reinado de Jesús, al considerar que el reino de Jesús no es sobre la “casa de Jacob” y sobre el “trono de David”, sino sobre los santos redimidos de la iglesia de Jesucristo. Un enfoque literal consecuente que deje al lenguaje ser lenguaje, evitará tal enfoque inconsecuente y, de alguna manera, arbitrario de las Escrituras. Este ejemplo resalta la contradicción inherente al uso de dos sistemas de interpretación diferentes.

La primera y gran regla interpretativa, entonces, es interpretar los pasajes proféticos literalmente. “El sistema literal es necesario debido a la naturaleza de las Escrituras. Primero, las Escrituras son sufrientemente claras en contexto para expresar lo que Dios prometió hacer. Segundo, las Escrituras son sufrientemente completa en contextos para establecer expectativas válidas de los actos futuros de Dios”. El enfoque literal de la Palabra de Dios proporciona un enfoque sólido y racional para la interpretación de los pasajes proféticos de las Escrituras.   

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

 

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