Israel: Para entrar en el Santo de los Santos son entrenados sacerdotes

En 2.000 años por primera vez un grupo de sacerdotes del orden sacerdotal judío que viven en Jerusalén está siendo preparado para entrar en el Santo de los Santos, lugar de acceso restringido a ellos, según lo expresa el Antiguo Testamento.

Al no saber su ubicación exacta, muchos rabinos prohíben a los judíos subir al Monte del Templo, temiendo desobedecer la Torá. Sin embargo, la organización de “respuesta rápida de desastres” en Israel, ZAKA, anunció la decisión de cambiar su política tras los recientes conflictos en el lugar, que dejaron varios muertos.

El pasado 14 de julio, un extremista  palestino atacó a policías en el Monte del Templo y mató a dos, siendo abatido inmediatamente. La presencia de tres cadáveres es considerada una impureza ritual en el lugar considerado lo  más sagrado del judaísmo.

Tras esa tragedia sirvió para alertar a las autoridades religiosas que un plan de rescate especial necesitaba ser hecho. “Cuando el pueblo judío no está caminando con rapidez, Dios permite algo para forzarlo”, expresó Yaakov Hayman, un conocido activista por la construcción del Tercer Templo.

“No nos estábamos preparando para eso, entonces sucedió algo que nos obligó a lidiar con esa posibilidad”.

Inicialmente, su propósito no será ofrecer sacrificios o interceder por el pueblo judío, sino recuperar cuerpos, si surge esa necesidad. El Instituto del Templo ha estado entrenando sacerdotes, pero ninguno con esta tarea en particular.

El Consejo, encabezado por el rabino Avigdor Nebenzahl, decidió que existe una ‘obligación religiosa’ de retirarse cada cuerpo muerto del Monte del Templo: judíos, gentiles e incluso terroristas. Pero en ciertas situaciones, sólo los Kohanim podrían hacer ese trabajo.

El hecho es que los sacerdotes al tener contacto con los cadáveres esto los haría ritualmente impuros, pero la decisión del consejo de los rabinos es que ellos no pueden permitir que todo el lugar quede contaminado.

“El entrenamiento requerirá un entendimiento de leyes de la Torá que nuestro pueblo no usa desde hace miles de años, a diferencia de la mayoría de las leyes que seguimos una vez al año, mensualmente o hasta diariamente”, declaró el presidente de ZAKA, Yehuda Meshi-Zahav.

Luego de un encuentro del Consejo Rabino del ZAKA, se anunció que “El Har HaBayit Monte del Templo es nuestro lugar más sagrado y hay una exigencia de que todos los objetos ritualmente impuros sean removidos lo más rápido posible”.

Obviamente, la decisión ha traído esperanza de que esto tenga consecuencias proféticas. “Por supuesto, esperamos que al dar al Monte del Templo el debido respeto que él merece, apresuraremos al Mesías. Queremos que la redención venga lo más rápido posible “, revela Meshi-Zahav.

“Ciertamente, hay algo interesante ocurriendo aquí”, contó el rabino Ari Kahn, miembro del Consejo y uno de los principales líderes religiosos del asentamiento Giv’at Ze’ev. Destaca que es impresionante ver a los rabinos tomando decisiones que no se hacen hace cientos y cientos de años.

La elección de los primeros Kohanim preparados para la tarea ya ha comenzado. Ellos recibirán entrenamiento religioso, pero también de primeros auxilios. Los miembros de este equipo deben ser “personas religiosas, temerosas a Dios y conocedoras de la ley judía”, según el Consejo.

Las afirmaciones de Yaakov Hayman apunta a cabo que, según la tradición, la situación que viven hoy en día en relación con el templo fue profetizado en Miqueas 3:12, el pueblo judío debe tener en cuenta que hay otras profecías sobre el lugar en el que no se ha cumplido.

Para Hayman el mensaje de las profecías es que si el pueblo judío no toma el control del Templo para fines sagrados, otras naciones lo profanarán. “Es como un león siendo molestado por las moscas. De vez en cuando, él abandona la cola, pero no hace mucho más que eso. Entonces él ruge y eso cambia todo el cuadro”, dice el activista.

“Estamos apenas esperando el rugido del león de Judá, que causará el movimiento que pondrá todo bajo sus pies e indicar que la redención ha llegado aquí”. Por lo tanto, ese sería una de las últimas señales que antecede a la edificación del Tercer Templo.

El anuncio se produce en una época del año significativa. Esta semana los judíos practicantes hacen lamentaciones por el Tisha B’Av, fecha que, según la tradición, fueron destruidos los dos primeros templos: por las manos de los babilónicos en el año 586 a. C.

Deja tus comentarios