ITALIA: Pastores instan a orar por avivamiento espiritual frente al coronavirus

Italia se ha transformado en el epicentro de la crisis de Covid-19 en Europa, y el número de muertos en el país acrecentó a 400 el martes (10), con unas 7.300 personas más contagiadas. Convirtiéndose en el segundo país más afectado por el coronavirus en el mundo.

Ante tal situación los líderes evangélicos italianos sugieren a las iglesias que sigan las recomendaciones de las autoridades y oren por un avivamiento espiritual y social con efectos duraderos.

Medidas tomadas por las autoridades sanitarias del país persistirán al menos hasta principios de abril. El domingo, “en la zona roja”, las iglesias suspendieron los servicios en cumplimiento de las reglas obligatorias, indicó a Evangelical Focus Giacomo Ciccone, presidente de la Alianza Evangélica Italiana.

En otras partes del país, cerca de la mitad de las iglesias evangélicas además han decidido suspender sus reuniones, optando por “streaming o grabaciones en línea”.

En la actualidad en Italia “hay miedo mezclado con un sentimiento de resignación. En el norte, muchos están seriamente preocupados «, explica Ciccone, pero el» humor «ayuda a romper la atmósfera tensa.

¿Cómo deben actuar las iglesias en este contexto? Por el momento, la Alianza Evangélica Italiana ha publicado una guía de buenas prácticas, dando recomendaciones que varían “desde recetas específicas que pueden aplicarse durante los servicios de la iglesia, hasta la opción de suspenderlas por completo”.

Los procedimientos del gobierno, que contienen ceremonias religiosas en actividades prohibidas, son algo “ambiguos”, admite Ciccone, porque todavía «permiten que los lugares de culto permanezcan abiertos bajo prescripciones específicas».

Los esfuerzos para encontrar opciones y reunirse en pequeños grupos en casa, no han funcionado tan bien. “La gente es muy reacia a conocerse”, explica, “temiendo que alguien pueda estar infectado” con Covid-19.

Hasta en el sur de Italia, con menos casos de coronavirus, hay fuertes sentimientos, explica Pia Bevacqua, una trabajadora cristiana de Sicilia.

El virus es especialmente peligroso para la población con enfermedades previas. «Los jóvenes no están muy preocupados, pero los ancianos son cautelosos y temerosos», explica Vero Rossato, un trabajador cristiano que vive en Vicenza, también en el noroeste.

Se cree que los cristianos tienen la oportunidad de modelar “la calma, obedeciendo las reglas anunciadas por el gobierno, pero continuando con la vida cotidiana lo más normal posible, mostrando confianza, no temor”.

“Muchos necesitan oídos, las personas necesitan expresar sus miedos. No necesitan juicio, sino palabras de esperanza. Muchos tienen miedo y, como iglesia, necesitamos interceder por esta tierra y también por los extranjeros, de los cuales los medios no dicen mucho”, dice el cristiano.