La perspectiva del arrebatamiento parcial. 2da parte

Un análisis de la posición

La perspectiva del arrebatamiento parcial está basada mayormente en pasajes de las Escrituras  que enfatizan la necesidad de velar y esperar el regreso del Señor. Hay bendición y recompensa para aquellos que son fieles. Los pasajes principales usados para presentar esta posición son Mateo 24:40-51; 25:1-13; Lucas 20:34-36; 21:36; 1 Corintios 9:27; Filipenses 3:10-12; 1 Tesalonicenses 5:6-10; 2 Timoteo 4:8; Tito 2:13; Hebreos 9:24-28; y Apocalipsis 3:3-11. Aunque podría considerarse inicialmente que esta perspectiva tiene un apoyo significativo, un cuidadoso análisis de estos pasajes bíblicos demuestra que éste no es el caso. En referencia a muchos casos de estos pasajes, Walvoord comenta:

Al citar estos pasajes, se observa una pequeña distinción entre las referencias a Israel y las referencias a la iglesia, y los pasajes que se refieren a la segunda venida de Cristo para establecer el reino milenario se aplican libremente al arrebatamiento o traslación… Un estudio de estos pasajes como los interpretan los que sostienen el arrebatamiento parcial mostrará la confusión de la interpretación.

Además de esta observación general acerca de la manera en la que se enfoquen los pasajes bíblicos, hay algunas razones específicas para rechazar la teoría del arrebatamiento parcial.  

Primero, esta perspectiva tiene problemas en relación a la doctrina de la salvación. El creyente en Jesucristo es justificado por fe, no por obras. Todos los aspectos de nuestra salvación se deben a la gracia de Dios. La traslación y resurrección de los creyentes es la parte futura de nuestra salvación, y nosotros recibimos ese aspecto de nuestra salvación por la gracia el poder de Dios, no por nuestras buenas obras. Sin embargo, la teoría del arrebatamiento parcial, este aspecto de nuestra salivación está basado en el mérito, al menos hasta el extremo de posponer el futuro aspecto de nuestra salvación.

La traslación y resurrección de la iglesia es un aparte de la salvación recibida por gracia, y es una recompensa solo en el sentido de que es un fruto de la fe en Cristo. Aceptas el principio de las obras para este aspecto importante de la salvación es socavar todo el concepto de la justificación por la fe a través de la gracia y la presencia del Espíritu Santo como el sello de Dios “para el día de la redención (Ef. 4:30), y toda la tremenda obra de Dios a favor de aquellos que confían en Él.

Segundo, este punto de vista contradice la explicita enseñanza de las Escrituras de que todos los creyentes están incluidos en el arrebatamiento. En 1 Corintios 15:51, Pablo dice que “todos seremos transformados”. Este pasaje del arrebatamiento habla de dos categorías de creyentes (los vivos y los muertos) y afirma que todos participarán del mismo. No hay ninguna indicación de exclusión. En 1 Tesalonicense 4:13-17, el apóstol dice que participarán del arrebatamiento los que estén “en Cristo”, ya sean vivos o muertos. Los arrebatados son los que “creen que Jesús murió y resucitó otra vez”. Él no divide a los creyentes en la categoría de los que velan o no velan según la posición del arrebatamiento parcial.

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

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