Manteniendo la esperanza en tiempos difíciles

Se cree en la mayoría de las veces el verso que al recitar se escucha muy agradable: «La esperanza es lo último que se pierde» y está muy bien creerlo, más sin embargo, es lo primero que se tiende a perder ante una mala situación.

La esperanza es lo último que se pierde.

Al hablar de esperanza se está hablando del futuro a la misma vez; es ese deseo de querer que todo lo bueno llegue a su vida. Sin embargo, cuando algo malo sucede es muy fácil juzgar a alguien o algo, de lo que quizás es su culpa.

La palabra de Dios dice: «Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él» Salmos 33:10; es difícil creer que las mejores cosas de nuestra vida están por delante si en algunas circunstancias vemos momentos en los cuales, deseamos tirar la toalla.

Pero el Señor ha dicho que tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros y que todo en esta tierra tiene su hora; quizás hoy no ves tu bendición pero lo que no ves es que Dios está gestando un milagro o una gran bendición para tu vida.

«¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué turbas dentro de mi? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío». Salmos 42:11
Consejos para mantener mi esperanza

1. Cambiar de actitud

Una actitud positiva trae expectativas positivas y esto brinda esperanza. «Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo» Romanos 15:13

2. Controlar nuestras palabras

Recordemos que las palabras tienen poder, de nuestra boca pueden salir dos clases de palabras: bendición y maldición; no hay término medio.

Lo que nos decimos son semillas, que algún día gemirán a su tiempo se convierte en realidad. Siempre debemos hablarnos a nosotros mismos como vencedores, como personas que tienen esperanza. «Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» Romanos 8:39

3. Debemos ser personas de fe

Por último, para conserva nuestra esperanza debemos actuar en fe. Si no tomas acción en tu vida nada va a suceder, tienes que moverte en dirección hacia lo que quieres alcanzar. Cada día debes avanzar, no te detengas en la búsqueda de la felicidad, si crees debes actuar.

«Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras». Santiago 2:18

Recordemos que mientras estamos en esta tierra necesitamos tres cosas: fe, esperanza y amor. Pidamos a Dios para que nuestra esperanza en Él sea fortalecida y que lo que un día nos prometió, podamos verlo cumplido en nuestras vidas.