NIGERIA: Por negarse a rechazar a Jesús le cortaron una mano

El corresponsal Chuck Holton de CBN News,  visitó un campo de resguardados para personas que han sido desplazadas de sus aldeas en el norte y en el oeste, ahí recopiló los testimonios más impresionantes de ataques contra cristianos.

Existen alrededor de 2.5 millones de desplazados internos en Nigeria, y eso hace que esta sea una de las dificultades humanitarias más grandes del mundo en este momento. Y lo que todas estas personas tienen en común es que son cristianos.

Aisha Walla, de 29 años de edad, creció en el norte de Nigeria con su familia, viviendo una vida pobre junto con el resto de los habitantes de su pequeño pueblo. Ella es cristiana de uno de los grupos étnicos más grandes de África occidental. La vida era dificultosa para esta joven madre de dos niños, y estaba a punto de ser mucho más difícil.

Boko Haram invade el pueblo “En noviembre de 2013, Boko Haram invadió nuestra aldea”, expresó. “Mataron a mi suegro y secuestraron a algunos de los niños que vivían con nosotros. Teníamos tanto miedo que huimos a las montañas”.

Boko Haram ha concurrido durante mucho tiempo, han matado a miles de personas en todo el país de Nigeria y en otros sitios, a tal punto que en 2015, fueron designados como uno de los grupos terroristas más peligrosos del planeta.

Ese pánico está dirigido a los cristianos. Enoch Yeohanna era un vecino de Aisha.

Quemando iglesias, matando miembros

 “El 29 de septiembre de 2014 fue el día en que atacaron mi pueblo. Alrededor de las diez recibí una llamada de que mataron a mi papá. Le pidieron que negara a Cristo y cuando él se negó le cortaron la mano derecha. Luego se negó otra vez, cortaron hasta el codo. En el que se negó, antes de que le dispararan en la frente, el cuello y el pecho, continuó Yeohanna.

Muchos de los 1,500 cristianos que viven en este campamento tienen historias similares.

La tropa nigeriana ha lanzado grandes ofensivas contra Boko Haram en los últimos meses, e incluso con grandes pérdidas en ambos lados, parece que no hay un final a la vista. A pesar de las dificultades, estos cristianos desplazados creen firmemente en el poder de la oración.

“Si hay paz, no hay nada que nos impida ir allí”, indicó Enoch Yeohanna.

“Mi fe ha ayudado a mi vida de oración y creo que las oraciones de los santos de todo el mundo nos han ayudado a superar estos tiempos difíciles”, señaló Aisha Walla. “Mi esperanza es que Dios traiga a todos los desplazados a sus hogares para que podamos adorar a Dios juntos y vivir en paz”.

Fuente: 1cbn.com Mundo Cristiano CBN

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