¡No lo comparto!

En particular, hoy en día en el ámbito cristiano nos encontramos con algunas personas que no desaprovechan la oportunidad para criticar. Verdaderamente, siempre alguien manifestar un: «¡No lo comparto!», no comparto eso que hacen, no comparto eso que dijo el pastor; y así infinidades de críticas.

Con todo esto, la biblia nos dice en 1 Corintios 4:5«Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios».

Esencialmente, resaltamos la palabra cuando manifiesta «Así que, no juzguéis nada antes de tiempo»; pues en muchas de las veces, siempre encontramos a alguien en medio de la iglesia que juzga.

De igual forma, en muchas de las oportunidades estas personas que dice la frase «¡No lo comparto!» son aquellas que no reciben de la misma forma lo que Dios quiere darles. Por ejemplo, existen momentos en los que Dios se las juega para mostrarnos de formas diferente su mensaje o sencillamente quiere procesar un área en nuestra vida; por ende, cuando no nos parece lo que vemos más fácil es: criticar.

A pesar de que existen críticas constructivas; no en el 100% de los casos lo hacemos sino que buscamos la forma de realzar errores y hacer de eso una crítica que dañe y contamine a otros.

A menudo, es apropiado juzgar a una persona, cosa o acción de manera desfavorable. De hecho, un verdadero amigo dirá la verdad incluso cuando sea difícil de escuchar: «Fieles son las heridas de un amigo, pero engañosos son los besos de un enemigo» (Proverbios 27: 6).

Ciertamente, cuando sintamos el impulso de criticar a los demás, pensemos primero en nuestras propias faltas.

Verso que te ayudará a evitar el juzgar

«No juzguen para que no sean juzgados» (Mateo 7:1)

Finalmente, te aconsejamos cuidarte a ti y a tu familia de las críticas que puedan dañar sus vida.