ITALIA: Doctor deja el ateísmo y se rinde a Jesús en la lucha contra Covid-19

En la lucha desesperada ante la situación dentro del hospital, algunos médicos comenzaron a pedirle ayuda a Dios.

Se trata del médico ateo, el Dr. Julian Urban, de Italia, quien se percató de la necesidad de comenzar a pedirle ayuda a Dios en medio de la pandemia que golpeó a su país mientras estaba de servicio.

El profesional de la salud de 38 años está sirviendo en un hospital en Lombardía, Italia. El Dr. Urban comunicó lo que observaron dentro del hospital mientras luchaban contra el coronavirus.

Él indicó: “Nunca, en mis pesadillas más oscuras, imaginé ver y experimentar lo que ha estado sucediendo en Italia en nuestro hospital durante las últimas tres semanas. La pesadilla fluye y el río se hace más y más grande”.

Posteriormente, Julian contó cómo algunos pacientes de repente se convirtieron en cientos.

“Ahora, ya no somos médicos, sino clasificadores que deciden quién debe vivir y quién debe ser enviado a casa a morir, aunque todos estos pacientes han pagado impuestos de salud italianos toda su vida”, señala.

En medio de esta situación poco probable dentro del hospital, algunos médicos llegaron a conocer a Dios.

“Hasta hace dos semanas, mis colegas y yo éramos ateos. Era normal porque somos médicos. Aprendimos que la ciencia excluye la presencia de Dios”, explica el médico.

Fue testigo de cómo se burló de sus padres que iban a la iglesia en el pasado. Y cómo cambió tras conocer a un pastor que ingresó en el hospital.

“Hace nueve días, un pastor de 75 años fue ingresado en el hospital. Él era un hombre amable. Tenía problemas respiratorios graves”, indicó Urban.

“Tenía una Biblia y nos impresionó mientras leía a los moribundos mientras sostenían su mano. Todos los médicos estábamos cansados, desanimados, psicológicamente y físicamente terminados. Cuando tuvimos tiempo, lo escuchamos”, comenta.

El Dr. luego indicó que el pastor de 75 años murió.

Él  pastor logró, a pesar de su condición y nuestras dificultades, traernos una paz que no esperábamos encontrar”, testifica.

Pero a pesar de la amenaza para su salud, el Dr. expresó su gratitud por haber encontrado a Dios de nuevo.