El razonamiento; un enemigo de la fe

Aprender a caminar en la sobrenatural es, sin lugar a duda, uno de los propósitos más importantes de Dios para con nosotros. Recuerda que nacimos bajo el control de la razón y de los cinco sentidos, y por ende, acostumbrados a ese estilo de vida. Creíamos solamente aquello que tenía lógica y lo que podíamos probar con los sentidos físicos. Cuando aceptamos a Jesús como nuestro salvador, las leyes espirituales que estaban muertas fueron resucitadas, pero eso no indicaba que se era maduro espiritualmente. Se necesita un proceso de renovación continua y formarnos hábitos espirituales para poder sujetar lo natural que traemos desde pequeños. Uno de ellos es querer pasar las cosas espirituales por el filtro del razonamiento lógico. Es precisamente esto lo que ha impedido que la iglesia se levante a una vida en lo sobrenatural. Se necesita sujetar la razón a la obediencia del Espíritu Santo.

“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo” (2 Corintios 10:15).

El apóstol Pablo aquí de derribar “argumento y toda altivez” ¿Por qué? Porque los argumentos y toda altivez impiden el fluir de lo sobrenatural en nosotros. Son esos obstáculos que salen de las mentes no renovadas cuando se habla de alcanzar grandes cosas en el Señor. Viene a mi memoria cuando Jesús iba camino a resucitar a Lázaro, en frente a la cueva donde yacía el cuerpo inerte, dijo: “Quitad la piedra” Marta, hermana del que había muerto, comenzó rápidamente a pensar en la condición en que podría encontrarse el cuerpo de su hermano, ya llevaba cuatro días en esa cueva y en ese razonamiento quería “aconsejar” a Jesús. Ella dijo: “Señor, hiede ya, porque es de cuatro días”. ¿Qué le quería decir Marta al Señor con esas palabras? Ella le insinuaba, que una persona con cuatro días de muerto era imposible (según la  lógica) resucitarla.

Robert Vargas. Pastor, maestro y conferencista

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