Buscando ser agradable para Dios

En la mayoría del tiempo, como hijos de Dios no nos enfocamos en varias características que como hijos de Dios debemos tener. Sin embargo, una característica importante y puede que una de las que más se puede resaltar es: «Agradar a Dios».

Reflexiones Cristianas - Buscando ser agradable para Dios
Buscando ser agradable para Dios.

Una cosa debemos entender es que, si nuestras actitudes, sueños, proyectos y aún nuestra vida en la cual no es agradable para Dios, no podemos esperar que él se manifieste en nosotros.

De este modo, pasamos nuestro día a día intentando no caer en el pecado o en acciones que a Dios no le agraden. Esto, con el fin de ser aceptado por nuestro padre. En Proverbios 6:16-19 podemos observar las cosas que Dios mas aborrece y nos pide no caer en eso.

Es por ello que, no debemos caer en: la altivez, las mentiras, el asesinar, los malos pensamientos, el andar en malos caminos y la discordia.

Sin embargo, lo mejor de todo esto es que no hay nada que le agrade a Dios que a nosotros no nos haga feliz. Dios como nuestro padre sabe que es lo mejor para nosotros y es por ello que él sabe que darnos.

No obstante, acá te ayudaremos a entender y empezar a transformar áreas de tu vida con el fin de que le agrades a Dios como su hijo.

¿Cómo ser agradables para Dios según su palabra?

Su palabra es la mejor dirección que podemos tener en nuestra vida, más sin embargo, nos da tips o formas de las cuales podemos ser agradables para Dios.

1. Tener fe en Dios

Creo que todos hemos escuchado ese versículo que Dice: «Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan»; Hebreos 11:6.

Si has leído o escuchado este versículo te habrás dado cuenta que esto es como especie de un requisito que no puede faltar para ser agradable ante Dios.

Si estudiamos la vida de Enoc, nos damos cuenta que ante un mundo tan perverso, nunca se dejó llevar por él, y se mantuvo firme en la fe de que Dios volvería a la tierra. Desde entonces, Enoc no sólo creyó en Dios sino que caminó siempre junto a Él.

Si tenemos fe en Dios y creemos en lo que Él dice, estamos siendo de agrado para Dios.

2. Ocuparse del Espíritu

«Porque ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios»; Romanos 8:6-8.

Ciertamente, la biblia contrasta dos tipos de mentes: la mente carnal y la mente guiada por el Espíritu de Dios. Por lo tanto, el tener una mente ocupada, y dejamos que el Espíritu Santo de Dios nos guíe, es una forma más de seguir agradando a Dios.

El proceso puede ser desafiante, pues; el seguir a Dios y ocuparse de cómo nos guié su Espíritu puede tornarse algo complicado por nuestra carne. Sin embargo, Dios ha derramado sobre nuestras vidas el don del dominio propio y no hay nada que nos propongamos que Él no cumpla.

3. Temor a Dios

La palabra de Dios establece en Salmos 147:11 que: «Se complace el Eterno en los que le teme, y en los que esperan en su misericordia».

El temor a Dios no debe ser establecido en nuestra vida por miedo a Él, sino por respeto. La biblia nos enseña que debemos temer a Dios porque es bueno que reconozcamos que Él es poderoso sobre cualquier cosa.

No obstante, el temor apropiado y el respeto por Dios nos llevará a evitar el pecado, haciéndonos recordar que Dios nos hará responsables de nuestras acciones.

Temer a Dios nos va a llevar a confiar en Él.

4. Estudiar y seguir el ejemplo de Cristo

En una de las revelaciones que Dios le mostró a los discípulos de Cristo (Pedro, Santiago y Juan), Dios mostró la encarnación de Él en su hijo. Jesús era el hijo de Dios en quien el padre tenía complacencia.

«Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd»; Mateo 17:5.

Jesús dijo, «yo hago siempre lo que le agrada»; Juan 8:29.

5. Obedecer a Dios

El profeta Samuel expresó el desagrado de Dios con Saúl, primer rey de Israel, quien desobedeció en una orden directa que venía de parte de Dios.

«¿Se complace el Eterno tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras del Eterno? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros»; 1 Samuel 15:22.

El hecho de obedecer a Dios complace su corazón y no es solo algo bueno para Él, sino que para nosotros también es benéfico.

6. Hacer la voluntad de Dios

«Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos»; Hebreos 13:21.

¿Cuál es la voluntad de Dios? Lo que Dios desea, sus mandamientos y sus planes; todo esto está expresado en la biblia.

Jesús es nuestro mayor ejemplo de hacer lo que Dios desea hasta las más altas consecuencias.