Dios es la clave para estar libres de temores

Un cristiano es atormentado por el temor si el mismo lo permite. Existen personas que organizan su vida en ideas o situaciones que les causan ansiedad. Pero los cristianos no debemos estar bajo esa esclavitud, porque la confianza en Dios es la clave para estar libres de ataduras.

Reflexiones Cristianas - Dios es la clave para estar libres de temores
Dios es la clave para estar libres de temores

En nuestro día a día la intranquilidad entra en la vida de todo cristiano, mas ella no debe quedarse allí por mucho tiempo. Para afrontar nuestro temor y derrotarlo, requerimos primero saber de su presencia. Cuando ignoramos la ansiedad o tratamos de evadirla es posible que nos retiremos de la voluntad del Señor.

Reconocer que sentimos temor

Luego de reconocer que sentimos temor, lo siguiente que debemos hacer es identificar la naturaleza de lo que le tenemos miedo. Hay momentos que nos sentimos ansiosos sin saber puntualmente por qué, sin embargo el Espíritu Santo puede mostrar lo que nos mantiene atormentados.

Tras iniciar el proceso de derrota del temor en nuestra vida, no hay mejor instrumento para romper las cadenas, que la “espada del Espíritu”: la Biblia (Ef 6.17). La Palabra de Dios nos habla a nuestros temores individuales. Use una concordancia para encontrar apoyo, o para un aliento más general, lea Isaías 41:10. Esta es una promesa de suma importancia, y por ello un versículo útil que debemos en lo posible hasta memorizar.

Cuando siento ansiedad, voy a Isaías 41:10, y le digo a Dios: “Esto es lo que dijiste, y lo creo porque nunca mientes. Así que confiaré en Ti, Señor, para que intervengas en esta situación”. Confiar en el Señor es la única forma de ser libre del temor.

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 40:10).

Oremos juntos: Dios, en este día te entrego mis temores, objetivos y proyectos, sé que a tu lado no me faltará nada y serás Tú apoyándome a tener éxito y una vida prospera y feliz. Amén.