11 agosto 2020

¿Somos realmente buenas personas?

A lo largo de nuestras vidas solemos confundir incansables cosas, amistad con amor, un comentario en una crítica, y así infinidades de cosas.

¿Somos realmente buenas personas?
¿Somos realmente buenas personas?

Algunas de hecho son más notorias que otras, pero en muchas oportunidades de nuestras vidas somos tan ciegos para ver con la suficiente claridad de que no todas están bien.

Nos hemos dejado llevar con algo que todos hacen, te explico; cuando crecemos viendo lo mismo una y otra vez con personajes diferentes y escuchamos que eso está bien; nuestro cerebro asocia que puedes hacerlo y estará bien.

Pero, realmente te has preguntado ¿Seré yo buena persona?¿Lo que estoy haciendo ayuda a otros?

Y la respuesta es sí, si te lo has preguntado, sin embargo, vives creyendo que prestarle una harina a tu hermano, es ser buena persona, ciertamente estás haciendo algo bueno; pero ¿Haz sido bueno con otra persona fuera de tu familia?

Darle algo a un familiar que lo necesite no está mal, la cosa está en que la palabra de Dios no ha enseñado que debes amar a tu prójimo como a ti mismo (Mateo 22:39) y amar a tu enemigo.

Cómo hijos y creyentes de la palabra de Dios, debes saber que ser buenas personas está en ayudar a todos aquellos que lo necesiten dejando el orgullo, pena o desinterés en esperar algo a cambio.

Jesús ayudó sin interés.

Jesús, ayudó a todos mientras estuvo en la tierra, nos enseñó que no había raza, forma o discapacidad que nos impidiera ser una excelente persona.

No siempre una ayuda debe ser dinero o alimento, pero podemos ser buenas personas; regalando hoy una sonrisa o una palabra de aliento para aquel que se encuentra desanimado.

Recuerda que eres la luz y sal del mundo, este es un trabajo de valientes que Dios nos entregó.

No obstante, debes tener presente que somos cartas leídas al mundo, y de nosotros depende hacer lo que queremos mostrar a los demás. 2 Corintios 3:2-3.

“DÉJATE USAR POR DIOS”