¿Sabías lo que Dios quiere lograr en ti a través de tu identidad?

Muchas veces, nuestra vida se ve definida por nuestra identidad; pero, ¿Sabes que Dios también ha depositado su identidad en ti? ¿Sabes que Dios quiere hacer algo en ti a través de tu identidad?

¿Sabías lo que Dios quiere lograr en ti a través de tu identidad?
Dios te quiere dar identidad, propósito y destino.

Tristemente, en un mundo tan corrompido muchos han perdido la identidad que tienen en Cristo. «Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre a semejanza de Dios lo hizo». (Génesis 5:1)

Ciertamente, somos hecho a imagen y semejanza de Dios (podemos verlo en el verso anterior). Sin embargo, hay un punto que hemos descuidado y es que «La identidad nuestra sin Dios no hace ante él como perdedores».

Increíble ¿cierto? pero sí, nuestra identidad sin Dios nos hace perdedores y es que hemos perdido la imagen que él ha depositado sobre nosotros.

Cuando hablamos de identidad sabemos que es lo que nos define, esto quiere decir la forma de pensar, hablar, caminar, vestir y actuar. Es decir, define quien soy.

Hay identidades con las que nacemos como por ejemplo la de hijo. Y hay otras que las buscamos, las buscamos por varias razones entre ellas están para ser aceptados, llamar la atención.

La identidad que Dios da es eterna y basada en su naturaleza, y en la forma en la que se piensa y actúa tomando como base su amor, su justicia, su santidad y su deidad. No lo que veo a través de mis ojos o lo que aprendo a través de sabiduría humana.

Veamos algunas de las tantas identidades en las que podemos vivir bíblicamente sin Jesús en nuestra vida.

Identidad sin Jesús en nosotros

1. Creación

«Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó». (Génesis 1:27)

2. Varón y Hembra

«Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios». (Marcos 10:6)

3. Esclavo

«Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados». (Romanos 6:17)

4. Libre

«Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia». (Romanos 6:20)

5. Carnal

«En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo». (Colosenses 2:11)

Veamos algunas de las tantas identidades en las que podemos vivir bíblicamente con Jesús en nuestra vida.

Identidad con Jesús en nosotros

1. Hijo

«Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios». (Juan 1:12-13)

2. Siervo

«Y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia». (Romanos 6:18)

3. Heredero

«Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo». (Gálatas 4:7)

4. Nueva criatura

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas». (2 Corintios 5:17)

Dios te quiere dar: IDENTIDAD, PROPÓSITO Y DESTINO

Dios te da identidad, propósito y destino con algo especial por lo cual te ha traído al mundo marcado por él y para él.

Cuando preservas tu identidad natural y genuina, pero en tu corazón guardas y cuidas la identidad de Dios; tendrás felicidad sobreabundante en tu vida en la tierra

Debes entender algo hoy luego de saber tu identidad potente en Dios y es que tu valor no es por tu apariencia natural; tu vales porque Dios puso un sello en tu vida.

No importa en la condición en la que te encuentres, Dios hará alguien potente si asumes un compromiso con él.

No eres cualquier cosa, ¡ERES HIJO DE DIOS! y él tiene lo mejor para ti.

¡Oremos juntos!

Este es el año de volver a la identidad que Dios ha puesto en tu vida.

Señor Jesús, te pido perdón por todo lo que he dejado a un lado por satisfacer mis deseos. Reconozco que he pecado contra ti, he dejado de comunicarme contigo, he dejado tu presencia y he descuidado mi identidad en ti.

Padre, haz en mi una vida nueva, haz de mi un nuevo ser y dirige mis pasos a través de tu propósito para mi.