Saldrá estrella de Jacob

Números. 24:17

Lo veré, más no ahora; Lo miraré, más no de cerca Saldrá ESTRELLA de Jacob

La historia que tenemos relatada en los caps. 22 al 24, es muy interesante, por cuanto se manifiesta la hostilidad contra el pueblo de Israel, que se hallaba en el desierto camino de la tierra de Canaán. Acamparon en los campos de Moab junto al río Jordán y frente a Jericó.

La historia nos relata del deseo de Balac rey de Moab, para que este pueblo salido de Egipto, fuese maldecido y echado fuera de sus tierras; en los capítulos citados, se relata las estratagemas y conspiraciones que se llevan, entre Balac y Balaam; un seudo profeta, más bien un adivino (Josué 13:22) y en los pasajes del N.T. es puesto como ejemplo de maldad y apostata (Judas. 11 –Apoc.2:14).

El fondo de estos episodios concuerda perfectamente con la condición de aquellos tiempos, en especial con la idea existente en los pueblos paganos de que los adivinos y en cantadores, tal vez por su proximidad a Dios, podían con sus bendiciones y maldiciones acarrear favores o perjuicios. (Dt. 18:9/12 – Jos.13:22)

Dios no obstante permitió el mal paso de Balac, solicitando la intervención de Balaam, para manifestar un triunfo moral a la victoria material de Israel sobre sus enemigos; y en esta lectura se manifiesta bien a las claras, la intervención de Dios al desbaratar todos los planes de Balac y poner en boca de Balaam esta profecía.

Ahora bien, Balaam antes de volverse a su pueblo, predijo lo que los israelitas harían a los moabitas en el futuro y vaticina lo que vera, no ahora, lo que contemplara mas no de cerca.

“Saldrá  ESTRELLA de Jacob, y se levantará cetro de Israel,”  la visión que contempla, es una estrella alzándose de Jacob y un cetro surgiendo de Israel: La estrella y el cetro son dos metáforas o símbolos del poder real, y solo el uso de estos términos, en la literatura Asiría y Egipcia, están siempre relacionados, como titulo real y de importantes personajes. (Gn. 37:9 -49:10 – Am.5:25/26)

Por consiguiente es símbolo de poder y de gobierno.  Este rey poderoso aplastará a los jefes de Moab, mas específicamente, dice el texto: “destruirá a todos los hijos de Set, “estos son los moabitas; soberbios, arrogantes, mentirosos. (Is.16:6 –Jer.48:29)

Se ha querido identificar a este rey poderoso de Israel con David. Quien derroto a los Moabitas (2ª. Sam.8:2) a los edomitas (2ª. Sam.8:13/14) y a todos los vecinos hostiles; pero lo cierto es que los hijos de la soberbia y mentira no han desaparecido de la faz de este Mundo.

Así que desde ya muy antiguo, los interpretes de las Escrituras, tanto Judíos, Cristianos o Católicos-Romanos, han entendido esta profecía, como mesiánica; presentando aquí, al Mesías, como Rey victorioso aplastando así toda oposición.

Las Escrituras nos profetizan, que esta dominación saldrá de Jacob o se ejercerá desde Jacob y que en un futuro aplastara, toda oposición y reinará sobre todos los pueblos, representando así y al mismo tiempo, a todas las Naciones que tendrán que someterse a su reinado.

Balaam, relata la visión que tuvo del Omnipotente y dice que lo verá  en el futuro  no ahora  y aclara  lo miraré, mas no de cerca. La profecía de Balaam y en sus mismos términos, fue ya profetizada por Jacob (Gn. 49:10) y donde se acentúa, hasta que venga Siloh. Este título profético corresponde a – enviado que trae Paz o príncipe de paz.

Por lo que sabemos de las Escrituras, el cetro real paso a la tribu de Judá en la persona de David, y a este se le confirmo y prometió por el profeta Natán que su – trono permanecería para siempre – ( 2ª.Sam.7:16 – Sal.89:33/37 – Lc.1:33)

Es digno de notar que esta profecía, sólo se cumplió, en el tiempo, plenamente en Cristo, cuyo nacimiento fue anunciado por una estrella, que unos magos venidos de oriente a Jerusalén, preguntando por el Rey de los Judíos, que ha nacido, porque vieron su estrella, (Mt.2:2) y que Cristo en el Apocalipsis, nos dice : Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, de la mañana. (Ap.22:16) más referencias (Is.11:1 – 2ª. Pdr.1:19).

Vicente Ibáñez.  Escritor Cristiano

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