¿Qué significa dedicarle su hijo a Dios? 1ra Parte

“Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová”. 1 Samuel 1:27-28

Aproximadamente seis millones de niños nacerán en los Estados Unidos de América este año. Muy pocos de ellos se criarán en hogares cristianos, y solamente un porcentaje reducido de esos niños en los hogares cristianos serán dedicados a Dios.

Dedicarle un hijo a Dios significa desear lo que el Señor desea para ese niño. Soltar a los hijos es una cosa muy difícil, pero para poder entregarle a Dios nuestros hijos, debemos de remover nuestras manos y soltarlos a la voluntad y el propósito de Dios. Esto debe continuar por el resto de sus vidas, si confiamos sinceramente que la voluntad de Dios es lo mejor para sus vidas. En el capítulo primero de 1 Samuel, encontramos la historia de Elcana y Ana, el padre y la madre de Samuel. Muchos cristianos saben la historia de Samuel y como Dios lo usó de una manera maravillosa y de un modo incomparable con otros hombres de su generación. Dios lo usó en una época crítica en la historia de la nación de Israel. Todo esto fue resultado de la oración de una mujer. Ella le pidió a Dios que le diera un hijo, y ella hizo un voto a Dios de dedicarle su hijo a Él. Mientras pensamos en todo lo malo de nuestra nación y la necesidad de un avivamiento espiritual que honre a Cristo, tenemos que recordar cómo Dios usó al niño que le fue dedicado a Él, y como la nación de Israel fue bendecida por la vida de Samuel. Que Dios nos ayude a dedicar nuestros hijos e hijas al Señor para Su servicio.

Los hijos son un regalo de Dios

Tenemos que reconocer que los hijos son un regalo de Dios. La Biblia dice en Salmos 127:1-3:

“Si Jehová no edificaré la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”.

En esta generación, hay niños a quienes se les han dado el título de “niños rechazados”. Esta frase representa las ideas ateas que actualmente han sido institucionalizadas en nuestro mundo. Una y otra vez, tenemos que ser recordados que los niños son un regalo de Dios. La Biblia dice: “Herencia de Jehová son los hijos”. Cuando la concepción toma lugar y la vida comienza, es una obra milagrosa de Dios. Los niños son un regalo de Dios.

Los hijos no son nuestra posesión personal

Por supuesto, nosotros nos sentimos muy posesivos con nuestros hijos. Esto en un instinto natural que Dios pone en el corazón de un padre. Los padres tienen un sentimiento afectuoso y amoroso que es muy natural y necesario, pero debemos recordar que no estamos criándolos para nosotros. Estamos criándolos para Cristo, y para los compañeros (as) que ellos (as) conocerán más tarde y algún día se casarán. Nuestros hijos son nuestros, pero solo son nuestros para criarlos. Ellos son puestos bajo nuestro cuidado y seguridad por sólo un tiempo, aunque continuamos la relación de padre e hijo a través de los años.

Pastor Clarence Sexton

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